LOS TEXTOS NARRATIVOS
Una historia se construye especificando el lugar y la fecha del hecho que se quiere narrar. Además, se nombran los protagonistas, sus historias y relaciones, aquello que les sucede y que se quiere recordar.
El género narrativo, es una expresión literaria que consiste en contar hechos reales o imaginarios (sucesos o acontecimientos). Un relato puede nacer de cualquier suceso o vivencia relacionada con la persona y ajena a los sentimientos del autor. Aunque sea imaginaria, la historia literaria toma sus modelos del mundo real. Esta relación entre imaginación y experiencia, entre fantasía y vida, es lo que le da un valor especial a la lectura en la formación espiritual de la persona. La narración se constituye de una serie de elementos básicos.
Elementos básicos de la narración:
El marco: lo conforman el espacio y el tiempo en que sucede la acción. El espacio es el
- El marco: lo conforman el espacio y el tiempo en que sucede la acción. El espacio es el lugar en que ocurren los hechos y puede ser real o imaginario. El tiempo es el “cuando” del relato. Puede ser desde apenas unas horas hasta una vida entera.
El narrador: es quien organiza la narración. Su función principal es contar y, para ello,
- El narrador: es quien organiza la narración. Su función principal es contar y, para ello, debe elegir una perspectiva, puesto que su visión determina el modo del relato, este es diferente al autor. Como tal el autor es alguien externo al texto, eso sí, elige al narrador mas apropiado para contar la historia.
Las perspectivas desde las que el narrador puede contar son las siguientes:
• El marco: lo conforman el espacio y el tiempo en que sucede la acción. El espacio es el
✓ Omnisciente: un narrador cuya visión es total: lo sabe todo. Por lo general, emplea la
✓ Omnisciente: un narrador cuya visión es total: lo sabe todo. Por lo general, emplea la tercera persona como voz narrativa.
✓ Protagonista: un narrador cuya visión es limitada, tiene conocimiento parcial: solo sabe aquello que tiene que ver con él. Puede ser el personaje principal o uno secundario.
✓ Testigo: su visión también es limitada. Tiene un conocimiento parcial: solamente sabe lo que observa. Hace alusiones limitadas a sí mismo.
• La acción: es todo lo que sucede en una narración. Es el conjunto de actividades, sucesos y actos que configuran el relato.
• La trama: es la forma en que se disponen los diferentes episodios de una narración, es
• La trama: es la forma en que se disponen los diferentes episodios de una narración, su esqueleto. Naturalmente una historia se puede contar de muchas formas, esto quiere decir que un mismo argumento se puede enfocar a partir de tramas distintas y el resultado final será muy diferente.
• Los personajes: son los actores de los hechos narrados. Cada uno de ellos tiene una función y están interrelacionados.

• El argumento: Es la sucesión de hechos narrados, esta puede ser lineal o presentar saltos temporales.
Ejemplo

LOS PLANOS DE LA NARRACIÓN
En la narración, hay que distinguir entre la historia (lo que se cuenta) y elmodo de narrar (la forma como se cuenta). Ambos aspectos están presentes en la narración y, en ocasiones, uno de ellos puede predominar sobre el otro, dependiendo del aspecto que haya llamado más la atención del lector.
La historia está constituida por lo que se cuenta, es decir, el argumento. Se trata de un conjunto de hechos (Reales o ficticios) que integran la narración.


CARACTERÍSTICAS FUNDAMENTALES DEL GENERO NARRATIVO.
- Las obras narrativas pueden ser reales o imaginarias.
- Están escritas en prosas.
- Crea un mundo ficticio constituido por espacios, tiempos y personajes.
- Posee al narrador que nos presenta este mundo, el cual es creado por el autor.
- Puede ser escrita u oral.
- Los hechos o acontecimientos que componen el texto narrativo se desarrollan en un tiempo y en un espacio que pueden ser reales o ficticios.
- El texto narrativo se caracteriza por tener un estilo de escritura propio del autor que lo produce.
- En este sentido se habla de un estilo literario dado que la presentación de los acontecimientos es organizada de una manera especial.
Elementos de la narración.

MOMENTO PRAXEOLOGICO
Actividad 1.
1. Lee el texto El almohadón de plumas de Horacio Quiroga y responde las preguntas que
Lee el texto “El almohadón de plumas de Horacio Quiroga” y responde las preguntas que se encuentran al final del mismo. Recuerda tener en cuenta los conceptos y el ejemplo
anterior.
EL ALMOHADÓN DE PLUMAS – Horacio Quiroga (1879-1937)
Su luna de miel fue un largo escalofrío. Rubia, angelical y tímida, el carácter duro de su marido heló sus soñadas niñerías de novia. Lo quería mucho, sin embargo, a veces con un ligero estremecimiento cuando volviendo de noche juntos por la calle, echaba una furtiva mirada a la alta estatura de Jordán, mudo desde hacía una hora. Él, por su parte, la amaba profundamente, sin darlo a conocer.
Durante tres meses —se habían casado en abril— vivieron una dicha especial. Sin duda hubiera ella deseada menos severidad en ese rígido cielo de amor, más expansiva e incauta ternura; pero el impasible semblante de su marido la contenía siempre.
La casa en que vivían influía un poco en sus estremecimientos. La blancura del patio silencioso —frisos, columnas y estatuas de mármol— producía una otoñal impresión de palacio encantado.
Dentro, el brillo glacial del estuco, sin el más leve rasguño en las altas paredes, afirmaba aquella sensación de desapacible frío. Al cruzar de una pieza a otra, los pasos hallaban eco en toda la casa, como si un largo abandono hubiera sensibilizado su resonancia.
En ese extraño nido de amor, Alicia pasó todo el otoño. No obstante, había concluido por echar un velo sobre sus antiguos sueños, y aún vivía dormida en la casa hostil, sin querer pensar en nada hasta que legaba su marido.
No es raro que adelgazara. Tuvo un ligero ataque de influenza que se arrastró insidiosamente días y días; Alicia no se reponía nunca. Al fin una tarde pudo salir al jardín apoyada en el brazo de él.
Miraba indiferente a uno y otro lado. De pronto Jordán, con honda ternura, le pasó la mano por la cabeza, y Alicia rompió en seguida en sollozos, echándole los brazos al cuello. Lloró largamente todo su espanto callado, redoblando el llanto a la menor tentativa de caricia. Luego los sollozos fueron retardándose, y aún quedó largo rato escondida en su cuello, sin moverse ni decir una palabra.
Fue ese el último día que Alicia estuvo levantada. Al día siguiente amaneció desvanecida. El médico de Jordán la examinó con suma atención, ordenándole calma y descanso absoluto.
—No sé —le dijo a Jordán en la puerta de calle, con la voz todavía baja—. Tiene una gran debilidad que no me explico, y sin vómitos, nada… Si mañana se despierta como hoy, llámeme enseguida.
Al otro día Alicia seguía peor. Hubo consulta. Constatóse una anemia de marcha agudísima, completamente inexplicable. Alicia no tuvo más desmayos, pero se iba visiblemente a la muerte. Todo el día el dormitorio estaba con las luces prendidas y en pleno silencio. Pasábanse horas sin oír el menor ruido. Alicia dormitaba. Jordán vivía casi en la sala, también con toda la luz encendida.
Paseábase sin cesar de un extremo a otro, con incansable obstinación. La alfombra ahogaba sus pesos. A ratos entraba en el dormitorio y proseguía su mudo vaivén a lo largo de la cama, mirando a su mujer cada vez que caminaba en su dirección.
Pronto Alicia comenzó a tener alucinaciones, confusas y flotantes al principio, y que descendieron luego a ras del suelo. La joven, con los ojos desmesuradamente abiertos, no hacía sino mirar la alfombra a uno y otro lado del respaldo de la cama. Una noche se quedó de repente mirando fijamente. Al rato abrió la boca para gritar, y sus narices y labios se perlaron de su —¡Jordán! ¡Jordán! —clamó, rígida de espanto, sin dejar de mirar la alfombra.
Jordán corrió al dormitorio, y al verlo aparecer Alicia dio un alarido de horror —¡Soy yo, Alicia, soy yo!
Alicia lo miró con extravió, miró la alfombra, volvió a mirarlo, y después de largo rato de estupefacta
confrontación, se serenó. Sonrió y tomó entre las suyas la mano de su marido, acariciándola temblando. Entre sus alucinaciones más porfiadas, hubo un antropoide, apoyado en la alfombra sobre los dedos, que tenía fijos en ella los ojos.
Los médicos volvieron inútilmente. Había allí delante de ellos una vida que se acababa, desangrándose día a día, hora a hora, sin saber absolutamente cómo. En la última consulta Alicia yacía en estupor mientras ellos la pulsaban, pasándose de uno a otro la muñeca inerte. La observaron largo rato en silencio y siguieron al comedor.
—Pst… —se encogió de hombros desalentado su médico—. Es un caso serio… poco hay que hacer… —¡Sólo eso me faltaba! —resopló Jordán. Y tamborileó bruscamente sobre la mesa. Alicia fue extinguiéndose en su delirio de anemia, agravado de tarde, pero que remitía siempre en las primeras horas. Durante el día no avanzaba su enfermedad, pero cada mañana amanecía lívida, en síncope casi. Parecía que únicamente de noche se le fuera la vida en nuevas alas de sangre. Tenía siempre al despertar la sensación de estar desplomada en la cama con un millón de kilos encima.
Desde el tercer día este hundimiento no la abandonó más. Apenas podía mover la cabeza. No quiso que le tocaran la cama, ni aún que le arreglaran el almohadón. Sus terrores crepusculares avanzaron en forma de monstruos que se arrastraban hasta la cama y trepaban dificultosamente por la colcha.
Perdió luego el conocimiento. Los dos días finales deliró sin cesar a media voz. Las luces continuaban fúnebremente encendidas en el dormitorio y la sala. En el silencio agónico de la casa, no se oía más que el delirio monótono que salía de la cama, y el rumor ahogado de los eternos pasos de Jordán.
Murió, por fin. La sirvienta, que entró después a deshacer la cama, sola ya, miró un rato extrañada el almohadón.
—¡Señor! —llamó a Jordán en voz baja—. En el almohadón hay manchas que parecen de sangre.
Jordán se acercó rápidamente Y se dobló a su vez. Efectivamente, sobre la funda, a ambos lados del hueco que había dejado la cabeza de Alicia, se veían manchitas oscuras.
—Parecen picaduras —murmuró la sirvienta después de un rato de inmóvil observación. —Levántelo a la luz —le dijo Jordán.
La sirvienta lo levantó, pero enseguida lo dejó caer, y se quedó mirando a aquél, lívida y temblando. Sin saber por qué, Jordán sintió que los cabellos se le erizaban.
—¿Qué hay? —murmuró con la voz ronca.
—Pesa mucho —articuló la sirvienta, sin dejar de temblar.
Jordán lo levantó; pesaba extraordinariamente. Salieron con él, y sobre la mesa del comedor Jordán cortó funda y envoltura de un tajo. Las plumas superiores volaron, y la sirvienta dio un grito de horror con toda la boca abierta, llevándose las manos crispadas a los bandos: —sobre el fondo, entre las plumas, moviendo lentamente las patas velludas, había un animal monstruoso, una bola viviente y viscosa. Estaba tan hinchado que apenas se le pronunciaba la boca.
Noche a noche, desde que Alicia había caído en cama, había aplicado sigilosamente su boca —su trompa, mejor dicho— a las sienes de aquélla, chupándole la sangre. La picadura era casi imperceptible. La remoción diaria del almohadón había impedido sin duda su desarrollo, pero desde que la joven no pudo moverse, la succión fue vertiginosa. En cinco días, en cinco noches, había vaciado a Alicia.
Estos parásitos de las aves, diminutos en el medio habitual, llegan a adquirir en ciertas condiciones proporciones enormes. La sangre humana parece serles particularmente favorable, y no es raro hallarlos en los almohadones de pluma.
Actividad 2.
- Explica de qué modo se manifiesta el marco. (El espacio y el tiempo, para identificar el tiempo se debe interpretar bien cuanto duró la enfermedad de Alicia)
ANALIZEMOS
- Analiza desde cuál de las tres perspectivas se cuenta la historia. (Narrador omnisciente, protagonista o testigo) justifica tu respuesta.
Actividad 3.
- Indica los personajes y el papel que desempeñan. (personajes principales, secundarios y antagonistas).
- ¿Por qué “El almohadón de plumas” de Horacio Quiroga es un texto narrativo? Sustenta tu respuesta.
Actividad 4.
- Escribe la historia de tu vida en un diario, en forma de narración desde principio a fin, puedes agregarle personajes y sucesos.

