La Ortografía.
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua la ortografía es la “parte de la gramática, que enseña a escribir correctamente por el acertado empleo de las letras y de los signos auxiliares de la escritura”.
La acentuación.
En nuestra lengua debemos diferenciar dos acentos:
a.– El acento fonético o prosódico, que es la mayor intensidad de pronunciación de una sílaba, llamada sílaba tónica o acentuada (frente a la sílaba átona o inacentuada)
É-xi-to gran-de pe-rro
b.– El acento ortográfico o tilde, que es el signo gráfico (´) que se sitúa sobre el núcleo de la cima silábica y se omite en otros, según una serie de reglas, que veremos inmediatamente.
Así, por la posición del acento podemos
distinguir: ánimo / animó; líquido / liquidó; práctico / practicó; límite / limité.
Por la posición del acento, las palabras se pueden dividir en:
Agudas u oxítonas, cuando el acento recae en la última sílaba, como sofá, amor, soledad, o revés.
Graves, llanas o paroxítonas, cuando llevan el acento en la penúltima sílaba, como mesa, pizarra, césped o alférez.
Esdrújulas o proparoxítonas, cuando el acento recae en la antepenúltima sílaba, como, por ejemplo, árbitro, pétalo, mérito.
REGLAS DE LAS LETRAS.
El uso de los fonemas G y J muy frecuentemente se confunden, es importante tener en cuenta las reglas de ortografía para que su uso sea correcto dentro de la escritura.
Se escriben con G las palabras que contiene la sílaba gen, excepto Avejentar: gente, sargento, agenda.
Se escriben con g las palabras que empiezan por geo (tierra): geografía, geológico.
Se escriben con g las palabras que terminan en logia: filología, apología.
Se escriben con g los verbos terminados en ger, gir, excepto tejer y crujir: proteger, rugir…
Se escriben con j los tiempos de los verbos cuyo infinitivo no tiene g, ni j: conducir – conduje, reducir- reduje.
Se escriben con j las palabras terminadas en eje, jerìa, jero; excepto los verbos cuyo
infinitivo lleva g por terminar en ger (protege) : hereje, conserjería cerrajero.
Se escriben con j las palabras terminadas en aje: garaje, traje.
Se escriben con j las palabras que comienzan por eje: ejército, ejecutar.
Los usos de por qué, porque.
Por qué: La combinación de ambas palabras, en este caso, forman el pronombre interrogativo. En este ejemplo, deja de ser un pronombre relativo y se convierte en un pronombre interrogativo que necesita ser acentuado.
Ejemplo: ¿Por qué se fue Ana de la escuela?
Porque: De este pronombre interrogativo se deriva una conjunción causal que introduce una causa o efecto. En muchos casos es el encabezado de las oraciones-respuestas a unas preguntas.
Ejemplo: ¿Por qué te fuiste de la fiesta? Porque me dolía la cabeza. Ejemplo causal: Llevo lentes porque no quiero que me duela la cabeza.
Ejemplo efecto/conjunción final: Porque tenía que irse a la casa, terminamos temprano.
Porqué: Como bien lo indica la Real Academia de la Lengua, en este caso la unión de la preposición y el pronombre relativo conforman un sustantivo masculino que va acentuado porque es una palabra aguda. Como todo sustantivo, el mismo va a acompañado de un artículo definido, en este caso “el”. También refiere a una causa, motivo o efecto previamente expuesta por el interlocutor.
Ejemplo: No entiendo el porqué de su decisión.

¡AY! Exclamación, una expresión del ánimo, de que ocurre algo a alguien cuando la dice como por ejemplo, una queja o dolor. Por ejemplo, ¡Ay, qué pena! ¡Ay, qué mal me salió el examen! ¡Ay, no puedo dormir!
HAY Corresponde a una forma impersonal de dicho verbo para expresar la existencia de algo. Como por ejemplo, “Hay clase a las siete”, “Hay cervezas en el frigorífico”… y también como obligación, “Hay que limpiar el baño, “Hay que hacer los deberes”.
AHÍ Señala la existencia de una distancia media entre personas o cosas. Por ejemplo, “El libro de español está ahí”, “María ha dejado su libro ahí y se ha ido allí a estudiar”. Es el adverbio contrapuesto a la forma allí, que indica más lejanía.

